Dakar-Dakar

El último llegado del último París¬ Dakar

Del 22 al 29 de noviembre, la compañía Royal de Luxe actuará por primera vez en Senegal. Presentará el evento único DAKAR¬ ¬DAKAR, coproducido por el Institut Français de Senegal para la cumbre de la Francofonía.

DAKAR­‑­DAKAR es la historia, contada por Jean­­‑Luc Courcoult, de un rescatado del primer París-Dakar  quien, después de una aventura extraordinaria, llega a la capital senegalesa para organizar la primera carrera en bicicleta estática de Senegal. Durante una semana de feria increíble, el espectáculo atravesó la ciudad y una grande competición deportista estuvo organizada entre los barios de Pikine, Ouakam y Fass.

 

Mi moto dio un salto de cinco metros hacia la cima de la duna y me encontré con la nariz en el polvo.

Horquilla rota, brújula destrozada, mi artefacto no era nada más que una ruina tumbada como si fuera un caballo muerto subiendo la colina, me mareé.

Hasta el horizonte, estaba en medio de un océano de arena cuyas olas fijadas en el inmovilismo daban la sensación de una tormenta en una fotografía colgada en la pared.

Solo como un grano de arena en la cuna de la humanidad, desmonté el motor que había arreglado con cuidado durante más de tres años. Con cinchas, lo enganché a la espalda y la cabeza inclinada por el esfuerzo, empecé el principio de una larga marcha hacia lo desconocido.

Era el París‑Dakar 2007.

Sólo pensaba que pisaba la tierra de África y que con sus brazos de gigantes me recogería.

El tiempo pasaba hasta que vi una manada de elefantes con palmeras levantadas en el cráneo, jirafas tan grandes que comían pedazos de nubes, camellos llenos de amapolas en la espalda o pequeños niños negros con pies palmeados como si fueran rañas que saltaban para besarme – pero solo era un espejismo.

Tengo que decir que durante mi periplo, acabé por encontrar numerosas familias que me acogieron como si fuera un hermano.

Había perdido la memoria, y cuando me veían, no dejaba a nadie que tocase  mi motor.

Las únicas palabras que salían de mis labios resquebrajados eran DAKAR DAKAR DAKAR…

Muy bueno en mecánica, encontraba aquí y allí trabajos ocasionales.

Hasta el día en que al fondo de un patio, descubrí una bañera, y no pude decir por qué, había por fin encontrado la carrocería de mi nuevo vehículo.

¡Es verdad, qué hay de más cómodo que una bañera llena de agua para atravesar el desierto!

Y volví a la carrera, atravesando pueblos, seguido por centenas de bicicletas en que las carcajadas me daban una fuerza de rinoceronte con una ternura invencible. 

En esta carrera, recuperé la memoria para encontrar mi camino.

Pronto era aplaudido y la gente me esperaba en el camino hacía Dakar.

© Jean-Luc Courcoult, autor y director, fundador de Royal de Luxe