La visita del sultan de la india en su elefante de viajar en el tiempo

Creación 2006

Aquí está la historia totalmente increíble y sin embargo verídica de un sultán de la India atormentado en cada uno de sus sueños por la presencia de una niñita ocupada en atravesar el tiempo.El sultán ya no dormía, crisis de angustia siempre más fuertes lo alejaban de los asuntos de su país.

Para neutralizar su enfermedad, convencido de que había que encontrar a la niña en el territorio de los sueños, un ingeniero desconocido emprendió a partir del año 1900 la construcción fenomenal de un elefante de viajar en el tiempo.

Algunos meses después el sultán se embarcó con una parte de su corte en busca de la pequeña giganta quien en el transcurso las pesadillas se había convertido en una marioneta de cinco metros de alto.

El viaje fue pesado. Sin embargo, un indicio guiaba a la tripulación. A la giganta le encantaba la costura : por ejemplo le gustaba cocer los autos en el asfalto, los barcos en los muelles o los trenes en sus rieles y de vez en cuando sobres en los buzones.

El elefante, por su parte, marchaba con el sudor de la tripulación. Cosa extraña como puede serlo una historia de amor, sentía la necesidad de encontrarla, y alegre por momentos podía defecar centenares de pájaros vivos que desaparecían en el cielo en un bramido de dicha.

 

© Jean-Luc COURCOULT, autor, director - Fundador de la compañía Royal de Luxe

La visita del sultan de la india en su elefante de viajar en el tiempo - Partida de revista de prensa

Evening Standard – 08/05/2006 – Robert Mendick

« What counted was that thousands will be able to tell their grandchildren of the day an elephant blocked central London’s streets. »

 

France Soir – 21/05/2005 – Ariane Dollfus

« Un talent énorme »

« Hommage à Jules Verne, le pachyderme de 12 mètres de haut abrite des mécanismes dignes du romancier. »

« […] la bête est là, dans les rues de Nantes, magique et poétique, hautement technologique et manœuvrée par une dizaine de Lilliputiens en livrée rouge et godillots à peine cachés dans les entrailles du pachyderme. »

 

Ouest France – 23/05/2005 – Isabelle Labarre

« La gamine est partie, l’éléphant déprime. Le public aussi. »