Creación 2010 Saga de los Gigantes

La Invitación

La Petite Géante flotte dans les airs, derrière on aperçoit la foule
Santiago, Chile

"La Invitación" es una creación presentada del 29 al 31 de enero de 2010 en Santiago de Chile, por invitación del festival Santiago a Mil para el Bicentenario de la Independencia de Chile y el Bicentenario del Teatro Chileno - 3 millones de espectadores.

La primera vez que salió el sol en Chile dos fenómenos sucedieron: primero una luz cayó del cielo; después, apareció un color negro mancillado por un disco roto descrito por los pintores como un farol que se parece a la luna.

Y luego la vida se complicó. Unas chinches clavadas en un pizarrón de escuela han dibujado los signos del zodiaco y con ello la idea del infinito. Es de allí que viene la Pequeña Giganta y su tío el Buzo a pasear en el fondo de los océanos. Ellos y otros Gigantes atraviesan los universos. Jamás envejecen.

Cuando sonó la hora del Bicentenario de la Independencia, el pueblo de Chile invitó a estos dos Gigantes a su gran celebración.

Desde su llegada a Santiago, la tierra los saludó bajo la forma de un géiser brotando del suelo.

La Pequeña Giganta a su vez invitó a la población a ir de picnic en el parque O'Higgins.

Después tomó su barco que flota sobre las avenidas en busca de su tío para asistir a la invitación.

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Testimonios

« Si no fuera por la pequeña gigante ya estaría muerta wey:"), quisiera verla de nuevo): »

Diana - Santiago, Chile - 11 de septiembre de 2019

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Prensa

« La Pequeña Gigante despertó y revolucionó Santiago.  »

La segunda - 29/01/2009

« La ‘Pequeña Gigante’, la marioneta XXXL, de 7 metros, que el año 2007 recorrió las calles de Santiago reuniendo a miles de personas a sus paso, volverá a aplanar el pavimento por la capital, y esta vez con grandes novedades.  »

La Cuarta - 14/07/2009

« Quien dijo que segundas partes nunca son buenas ? El regreso de la Pequena Gigante demostro lo contrario : 50 mil almas, segun informo Carabineros, se congregaron en la elipse del Parque O’Higgins para no perderse detalles de todos los pasos que dio la grandota. De hecho, hubo gente que llego a las 5 de la manana al lugar y otras hasta pernoctaron en las inmediaciones del recinto.  »

La Cuarta - 30/01/2010

« Una despedida jubilosa, sin lagrimas y con mucha alegria tuvieron las marionetas por parte del publico que durante tres dias soporto mas de 30 grados, desmayos, fatiga y cansancio. Como sea las marionetas demostraron que son un fenomeno masivo y que desata pasion en el pais.  »

La Tercera - 01/02/2010

« Una muneca gigante, movida por un sustema de poleas y de mirada inquietante, cruza una esquina de la cuidad. De pronto, el silencio de la multitud, bajo el abrasador sol de enero amplificado por el efecto reflectordel cemento, se transforma en un "oh" coreado por millones de voces, una exclamacion que viene de adentro, diferente de los gritos que escuchamos a esas mismas multitudes en los estadios. Como si el alma de esa masa de anonimos por primera vez hablara, (…)Este "Oh" multitudinario es un "oh" puro, genuino(…) Pero la muneca ha venido a despertar en nosotros a los aldeanos credulos que fuimos alguna vez. Algo en ella ha hecho bajar a las calles del centro de la cuidad, sin miedo ni sospecha, a millones.(…) »

El Mercurio - 4/02/2010

« La muneca volvio a traer a las calles a aquellos que prefirieron quedarse en sus casas por decadas, pegados al televisor hipnotico y anestesiante. Pero, por que bajaron tambien a la cuidad miles de jovenes acostumbrados a efectos y realidades virtuales mas sofisticados y sorprendentes que las poleas de una muneca de madera igual a os juguetes de nuestras bisabuelas ? (…) Pero la suya fue solo la primera de una unanime respuesta de todos los de su edad a los que pregunte. "Si, nos desenchufamos de nuestros computadores e hipersupercelulares, para ir a recibir el amor puro e inocente, arremolinados como ninos huerfanos en torno al unico cuento que queriamos escuchar, pero que nadie nos habia querido contar de verdad hasta ahora, el cento de un amor sin calculo ni miedo ni sospecha, un amor que bajo como en un sueno en la mirada clemente, pura, como de otro mundo, de una muneca gigante de madera ». »

El Mercurio - 4/02/2010

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