LOS CAZADORES DE JIRAFAS

Creación 2000

Cada mil años, el jefe del pueblo de los gigantes negros debe pedir un deseo para los animales.
Un día, al desplazar las montañas, descubrió la presencia de signos que le indicaban que una jirafa estaba vagando en medio de los océanos desde hace una eternidad, prisionera en una isla flotante. El gran gigante, como estaba acostumbrado a los viajes, fue comisionado por el pueblo para traerla de vuelta.

Recorrió el planeta y muchos meses pasaron cuando por fin encontró a la jirafa parada en un iceberg. Le costó mucho trabajo capturarla, pues la jirafas gigantas, aunque sean tranquilas, no han dejado de ser salvajes. Siempre tuvieron miedo a los hombres, no a los pequeños que habitan nuestras ciudades - demasiado minúsculos, por mucho, para ellas - sino a los gigantes de los cuales algunos miden su mismo tamaño.

Hace mucho tiempo, a las jirafas se les perseguían y capturaban en los reinos de los gigantes, quienes disfrutaban de su carrera : encerradas en los patios de inmensos palacios, las hacían correr y lloraban de gusto delante de tanta gracia. Pero aunque aquel tiempo ya caducó, no se pudo borrar en ellas el recuerdo de los cazadores de jirafas.

Entonces el gigante puso a la jirafa en una gran caja y, para enviarla, proyectó la caja a un tornado que atravesó los océanos. Inmediatamente aspirada por el viento, la jirafa se halló muy arriba en el cielo y cuando el tornado se cansó, la caja fue depositada en el suelo.

Pero el gigante tuvo el cuidado de escribir una dirección en la madera. Los pequeños hombres del correo transportaron la caja al lugar indicado. Esta dirección era la ciudad que él conocía bien, donde el pequeño gigante pacientemente esperaba a la jirafa para domesticarla y acompañarla en el camino a la gran fiestas de las jirafas.

 

© Jean-Luc COURCOULT, autor, director - Fundador de la compañía Royal de Luxe

LOS CAZADORES DE JIRAFAS - Partida de revista de prensa

Le Monde – 2000

« […] le spectacle de Royal de Luxe a rassemblé les foules dans une ville qui n’a pas hésité à ôter les câbles électriques du tramway pour les laisser passer. »

Le Nouvel Obs – 05/02/2000 – Odile Quirot

« Une fois encore, la troupe itinérante et animale Royal de Luxe fait des miracles. Cette fois, grâce à des girafes géantes, les spectateurs retombent en enfance. »

« Plus un pouce d’espace sur les trottoirs. Tout Nantes semble s’être donné rendez-vous pour admirer le spectacle de Royal de Luxe « les Chasseurs de Girafes ».

Libération – 16-17/09/2000 – Nicolas de la Casinière

« A chaque fois, Nantes s’ouvre comme un livre de conte, plongeant les citadins au pays de l’enfance, complices volontaires d’une légende instantanée. »

Le Figaro – 19/09/2000 – Dominique Hervouët

« Dans cette ville où André Breton inventa le surréalisme, les Nantais savent depuis l’arrivée de Royal de Luxe que vraiment tout peut arriver ».

Télérama – 27/09/2000 – Emmanuelle Bouchez

« Toutes générations, tous milieux confondus : tous yeux écarquillés par cette poésie offerte là, dans le cadre du quotidien, tout à coup sublimé. Qu’elles sont belles, ces girafes ! En bois clair et poli, articulées et muées par une force hydraulique que les manipulateurs dominent avec doigté : la précision légère de la marionnette alliée à la puissance de la machine. »