Nació en Paris en 1955. Jean Luc Courcoult, empezó su aventura en el mundo artístico a la edad de 11 años a través de la fotografía. Tiene una naturaleza taciturna e introvertida, la creación de imágenes se vuelve en un verdadero medio de comunicación y de expresión para él. A los 14 años, descubre el teatro cuando se inscribe en las clases de taller de teatro de su liceo técnico. Adolescente tímido, sus primeros pasos en la escena son una revelación que le permiten controlar sus emociones. Rápidamente decide dedicar su vida al teatro.

Así, a los 18 años, Jean Luc Courcoult deja su familia y se matricula en el “Institut de Formation des Comédiens Amateurs de la Faculté des Lettres” (Instituto de formación de actores aficionados de la facultad de letras) de Aix en Provence. Las clases teóricas no le llaman mucho la atención. Participa, al mismo tiempo, en los talleres de practica teatral en el “Théâtre du Centre” (Teatro del centro) dirigido por Jean Digne. Aquí va a conocer Didier Gallot-Lavallé y Véronique Loève con quienes decide crear un espectáculo de tipo callejero, en el marco de la dinámica de la manifestación “Aix, ville ouverte aux Saltimbanques et aux amuseurs de rue” (Aix, ciudad abierta a los saltimbanquis y los bufones de calle). Convencidos de que es más fácil emocionar al público actuando en la calle, la pequeña pandilla presenta su primera creación “Le Cap Horn” (El Cabo de Hornos) alargando la mano en los pueblos y los jardines públicos. Con esa voluntad de integrarse en el espacio urbano y de encontrar al público, el trió crea en 1979 la compañía Royal de Luxe. Desde las primeras creaciones, tal como “Les mystères du congélateur” (Los misterios del congelador) en 1980 o “Le bidet cardiaque” (El bidé cardiaco) en 1981, Jean Luc Courcoult muestra su deseo de desviar los objetos del cotidiano y transformarlos en los héroes de un mundo maravilloso y extraordinario.

A partir de 1984, Jean Luc Courcoult deja el rol de actor para dedicarse a director de escena. Le gusta dar el tono, el impulso. Aunque Jean Luc Courcoult está en el movimiento militante de los años post mayo 1968, no quiere que se le atribuya el uniforme de revolucionario del arte y prefiere definirse como un “artesano”, un “obrero del teatro” obligado a adaptarse “para alcanzar, a levantar el corazón de la gente”. Quiere, antes de todo, crear historias para dar una nueva dimensión a la realidad, emoción y poesía de manera inesperada.

Recorriendo el mundo, desde Nantes hasta Marruecos, de Camerún hasta China, de Nueva Zelanda hasta México… Jean Luc Courcoult transforma las ciudades y los pueblos en inmensas escenas de teatro. De esa manera, con la saga de los “Gigantes” en gira actualmente, Jean Luc Courcoult sigue presentando al mundo entero su universo marcado por la magia que generan sus realizaciones monumentales puestas en escena en el corazón mismo de las ciudades. Cuestionando siempre las tradiciones teatrales, Jean Luc Courcoult sigue ofreciendo al público la ocasión de soñar con un universo donde todo se vuelve posible.

Soltar su risa, es librar el estrés, la angustia